¿Tienes un problema que no puedes resolver? «La noche es buena consejera», reza el refrán. Y en este caso, la sabiduría popular parece tener razón: con los sueños adecuados, es posible encontrar una solución creativa a los problemas que quedan sin resolver antes de irse a dormir. Y eso no es todo: incluso es posible dirigir los sueños para maximizar las posibilidades de éxito. Eso es lo que hicieron investigadores de la Universidad Northwestern en un estudio publicado recientemente en la revista Neurociencia de la Conciencia.
Manipular los sueños
En realidad, la investigación pretendía verificar la idea, bastante antigua y arraigada, de que durante el sueño es posible tener epifanías, los llamados «momentos eureka», que ofrecen la solución a algún problema o enigma que uno se ha devanado los sesos, en vano, estando despierto. Diversas investigaciones han comprobado que es más fácil encontrar soluciones creativas tras un periodo de sueño que tras un periodo equivalente de vigilia. Y hay muchos testimonios y anécdotas en la historia de grandes inventos, descubrimientos y obras artísticas inspiradas por un sueño crucial. En el ámbito de la ciencia, se dice que la tabla periódica de Mendeleiev, el modelo atómico de Niels Bohr e incluso el método cartesiano surgieron de inspiraciones nocturnas.
Teniendo esto en cuenta, investigadores de la Universidad Northwestern decidieron abordar la posibilidad de que el contenido de los sueños nocturnos influya en las probabilidades de encontrar soluciones creativas al despertar. Para ello, decidieron recurrir a “soñadores lúcidos”, personas que consiguen tomar el control de sus sueños con cierta regularidad, y una técnica (conocida como Targeted Memory Reactivation –Reactivación de la memoria dirigida–) que permite reactivar en sueños experiencias específicas realizadas durante el día.
El experimento
En el estudio se sometió a prueba a 20 voluntarios seleccionados por la característica de tener sueños lúcidos frecuentes (al menos una vez al mes). En dos sesiones diferentes, se pidió a cada uno de los participantes que resolviera varios rompecabezas diseñados para requerir creatividad en la solución. Cada uno de los rompecabezas también estaba asociado a una banda sonora única, que los investigadores hicieron escuchar a los participantes durante la noche, cuando sus cerebros habían entrado en la fase REM (la fase en la que se sueña) para reactivar la memoria de algunos de los rompecabezas que no habían conseguido resolver durante el día, utilizando la Reactivación de la Memoria Dirigida.
Al despertar, se preguntó a los participantes si habían aparecido en sus sueños elementos de los rompecabezas no resueltos y cuántos, si habían conseguido dirigirlos, y se les pidió de nuevo que trabajaran en las soluciones que faltaban. Efectivamente, el 75% de los participantes tenían sueños que incluían fragmentos o ideas relacionadas con los problemas que no habían conseguido resolver antes de dormirse. Y puestos de nuevo a prueba con los rompecabezas, lograron un porcentaje mucho mayor de soluciones correctas que quienes no los habían abordado de nuevo en sueños: el 40% acertó las soluciones, frente al 20% en ausencia de sueños reveladores.
La importancia de los sueños
Aunque el estudio se llevó a cabo con personas acostumbradas a tener sueños lúcidos, la capacidad de controlar las experiencias oníricas no resultó ser esencial para mejorar la creatividad. «Incluso sin sueños lúcidos, un soñador pidió ayuda a un personaje de su sueño para resolver el rompecabezas que le señalábamos con la banda sonora. Otro recibió la señal para un rompecabezas sobre árboles y se despertó tras soñar que caminaba por un bosque», explica Karen Konkoly, investigadora de la Universidad Northwestern que colaboró en el estudio. «Otra soñadora recibió la señal para un rompecabezas sobre la selva y se despertó de un sueño en el que estaba pescando en la selva pensando en ese mismo rompecabezas. Fue fascinante presenciar estos ejemplos, porque demuestran que los soñadores pueden seguir instrucciones y que los sueños pueden verse influidos por sonidos, incluso en ausencia de lucidez».
En definitiva, los resultados de este único estudio no prueban definitivamente que el contenido de nuestros sueños sea decisivo para encontrar soluciones creativas a los problemas. Pero sin duda representan una pista tanto de la importancia de los sueños para nuestra vida cotidiana como de la utilidad de la reactivación selectiva de la memoria para estudiarlos.
«Mi esperanza es que estos resultados nos ayuden a acercarnos un poco más a la comprensión de la función de los sueños», concluye Konkoly.»Si los científicos pudieran afirmar con certeza que los sueños son importantes para la resolución de problemas, la creatividad y el control de las emociones, probablemente la gente empezaría a tomarse más en serio su mundo onírico y a considerarlo un aspecto prioritario de la salud mental y el bienestar.»
Artículo originalmente publicado en CABLEADO Italia. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.
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