
NUEVO¡Ahora puedes escuchar los artículos de Fox News!
Según un nuevo estudio de gran tamaño, una vitamina común que se encuentra en los alimentos cotidianos puede influir en la frecuencia con la que las personas van al baño.
Los investigadores encontraron evidencia de que la vitamina B1, también conocida como tiamina, está relacionada con la motilidad intestinal, que es el proceso que mueve los alimentos a través del sistema digestivo.
El equipo internacional, dirigido por Mauro D'Amato, profesor de genética médica en la Universidad LUM y profesor de investigación en CIC bioGUNE, analizó datos genéticos y de salud de más de 268.000 personas de ascendencia europea y asiática oriental, según un comunicado de prensa.
EXPERTO ADVIERTE SOBRE UNA 'EPIDEMIA SILENCIOSA' QUE PONE EN GRAVE RIESGO LA SALUD DE LOS HOMBRES
Los participantes informaron con qué frecuencia iban al baño, lo que los investigadores utilizaron como una medida práctica de la motilidad intestinal.
«Utilizamos la genética para construir una hoja de ruta de las vías biológicas que marcan el ritmo del intestino. Lo que se destacó fue la fuerza con la que los datos apuntaban al metabolismo de la vitamina B1, junto con los mecanismos establecidos», dijo en el comunicado el primer autor, el Dr. Cristian Díaz-Muñoz, investigador postdoctoral en el Laboratorio de Genética Gastrointestinal de CIC bioGUNE, ubicado en el Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia en España.

Los investigadores encontraron evidencia de que la vitamina B1, también conocida como tiamina, está relacionada con la motilidad intestinal, que es el proceso que mueve los alimentos a través del sistema digestivo. (iStock)
La B1, también conocida como tiamina, está relacionada con la motilidad intestinal, que es el proceso que mueve los alimentos a través del sistema digestivo. Al escanear millones de marcadores genéticos, el equipo identificó 21 regiones genéticas relacionadas con la frecuencia con la que las personas defecan, incluidas varias que previamente no habían estado relacionadas con la función digestiva.
EL DESEQUILIBRIO INTESTINAL PUEDE ESTAR IMPULSANDO LA EPIDEMIA DE ALERGIA ALIMENTARIA EN ESTADOS UNIDOS, ADVIERTEN LOS EXPERTOS
Muchas de las señales apuntaban a vías que ya se sabe que son importantes para la digestión, como el metabolismo de los ácidos biliares y las señales nerviosas, que controlan las contracciones rítmicas de los músculos intestinales, según el comunicado.
PRUEBA CON NUESTRO ÚLTIMO QUIZ DE ESTILO DE VIDA
El hallazgo más inesperado involucró genes relacionados con el metabolismo de la tiamina. Dos genes en particular, que ayudan a transportar y regular la vitamina B1 en el cuerpo, mostraron fuertes asociaciones con la frecuencia de las deposiciones.

El equipo escaneó millones de marcadores genéticos para identificar el ADN asociado con diferencias en la frecuencia de las deposiciones. (iStock)
Para explorar si esto se traducía en el comportamiento cotidiano, los investigadores examinaron datos dietéticos de casi 100.000 participantes en el Biobanco del Reino Unido.
Descubrieron que las personas que consumían mayores cantidades de vitamina B1 tendían a defecar con más frecuencia.
HAGA CLIC AQUÍ PARA DESCARGAR LA APLICACIÓN FOX NEWS
Sin embargo, esta relación no se observó en todos los casos. El efecto cambió dependiendo de la composición genética de una persona, lo que sugiere que los genes están involucrados en el procesamiento de la vitamina por parte del cuerpo.
HAGA CLIC AQUÍ PARA MÁS HISTORIAS DE SALUD
La vitamina B1 desempeña un papel central en el metabolismo energético y la función nerviosa, incluidos los nervios y músculos que coordinan el movimiento en el intestino, según los Institutos Nacionales de Salud.
Limitaciones del estudio
El estudio, publicado en la revista científica Gut, tenía algunas limitaciones.
La frecuencia es una medida indirecta de la motilidad intestinal y no capta la consistencia de las heces, el malestar u otros síntomas relevantes de los trastornos digestivos, reconocieron los investigadores.

Dos genes en particular, que ayudan a transportar y regular la vitamina B1 en el cuerpo, mostraron fuertes asociaciones con la frecuencia de las deposiciones. (iStock)
El estudio también se basó en datos dietéticos autoinformados, que pueden ser imprecisos.
Las asociaciones genéticas no prueban causa y efecto, anotaron los investigadores.
HAGA CLIC AQUÍ PARA SUSCRIBIRSE A NUESTRO BOLETÍN DE SALUD
Los resultados no muestran de manera concluyente que la ingesta de suplementos de vitamina B1 cambie los hábitos intestinales, ni establecen la vía biológica a través de la cual la tiamina podría influir en la digestión.
Las personas que experimenten problemas digestivos deben consultar a un médico para obtener orientación.
Últimas noticias de última hora Portal de noticias en línea