Bayer Leverkusen: de campeón invicto a equipo sin alma

Bayer Leverkusen: de campeón invicto a equipo sin alma

La herencia de Xabi Alonso en el Bayer Leverkusen está resultando más pesada de lo deseable. Como es sabido, el club fraguó con el entrenador tolosarra un éxito histórico que quizá no estaba contemplado ni siquiera en la más optimista de las previsiones estratégicas de la directiva.

Xabi encontró una receta mágica, que no pudo repetir en el Real Madrid: una plantilla joven, talentosa, carente de egoísmos y unida en bloque granítico en torno de dos líderes: el suizo Granit Xhaka en la cancha, y el propio Alonso en el banquillo.

La resaca de aquellas glorias comenzó a verse pronto. Ya en el torneo 2024/25, el club «solo» resultó ser vicecampeón, sucumbiendo ante un Bayern Múnich que reproducía la misma fórmula con Vincent Kompany.

Pero hoy, a casi un año de haber emigrado Xabi Alonso al Real Madrid, el Bayer Leverkusen parece no haber encontrado su nuevo rumbo.

De la gloria a la debacle

Primero fue la gestión de Eric ten Hag, tan breve como desastrosa, como sucesor de Alonso. Luego, con la contratación del ex técnico de la selección de Dinamarca, Kasper Hjulmand, para el club vino el borrado gaussiano de aquel rostro ganador.

A manera de ejemplo, pueden tomarse recientes encuentros del Leverkusen contra el que desde hace años es la medida de todas las cosas en el fútbol alemán, y al cual el Leverkusen de Xabi Alonso logró desafiar. Se hace referencia, por supuesto, al Bayern Múnich.

Leverkusen prolongó recientemente con el defensor Edmond Tapsoba.
Leverkusen prolongó recientemente con el defensor Edmond Tapsoba.Imagen: Ina Fassbender/AFP

En Bundesliga, los muniqueses ya habían dado una «manita» a los aspirinos con un 3-0 en la jornada 9. Mayor quizá fue la vergüenza vivida ante los bávaros 17 fechas más tarde cuando, con dos hombres de más y con el triunfo casi en la bolsa, Leverkusen no fue capaz de mantener el marcador a su favor y regaló el empate en una pifia imperdonable de Robert Andrich.

La semifinal de la Copa Alemana fue igual de sintomática, también contra el Bayern. En un partido de eliminación directa, con todas las posibilidades abiertas, el Bayer Leverkusen pronto se vio abajo en el marcador.

Pero en vez de luchar con todo en un partido sin mañana, Hjulmand y los suyos abdicaron de toda ambición e impulso, en una apatía táctica que desafía toda explicación.

Y ese es precisamente el signo del Bayer Leverkusen bajo Kasper Hjulmand. Un equipo sin alma, que a la jornada 32 del actual torneo lleva 13 puntos menos que en el año de despedida de Xabi Alonso.

Y lo que es peor: un club que de vicecampeón cae cuatro lugares en la tabla general, en comparativo anual, y hoy suplica por una participación en la Champions del año que viene.

Es cierto que la estrategia de Hjulmand no contempla el fútbol más brillante. Pero para justificar la falta de pirotecnia harían falta éxitos numéricos, que el Leverkusen de hoy no es capaz de documentar.

Los otros responsables

El Bayer Leverkusen es un navío sin rumbo, que intenta navegar en los mares de por sí estrechos de la Bundesliga. Pero achacarle al entrenador toda la responsabilidad es solo una parte de la historia.

Además de la tormenta que dejaron los pocos días de ten Hag, Hjulmand se encontró con una plantilla mutilada por las salidas del ecuatoriano Piero Hincapié, el neerlandés Jeremie Frimpong, el nigeriano Victor Boniface y sobre todo, su mayor talento, el mediocampista Florian Wirtz.

Así, la directiva en torno de Fernando Carro y Simon Rolfes, que fue responsable de los éxitos con Xabi Alonso, carga también su parte del lastre del proyecto actual.

En la semifinal de la Copa Alemana, el Bayer Leverkusen fue eliminado sin ofrecer mayor resistencia. Adivine usted contra quién.
En la semifinal de la Copa Alemana, el Bayer Leverkusen fue eliminado sin ofrecer mayor resistencia. Adivine usted contra quién.Imagen: Federico Gambarini/dpa/Picture Alliance

Este equipo, que mantiene en sus filas a Aleix García, al campeón mundial Exequiel Palacios, al impetuoso Malik Tillman y a Jared Qansah, dos veces campeón europeo de juveniles, merecería otro balance.

Ninguna sensación igualará a la de la era Alonso. Pero un equipo como el Bayer Leverkusen, que lleva el fútbol ofensivo como parte de su ADN, debería por lo menos recordar los mejores días de Roger Schmidt o Jupp Heynckes.

Contra el RB Leipzig, otro equipo en transición, los aspirinos tendrán una de sus últimas oportunidades para llegar a la Champions. Y sobre todo, para demostrar que, en el empeño de alabar a su propia gestión, Kasper Hjulmand no se ha quedado más solo de lo que está el Bayern en la cima de la Bundesliga.

Check Also

Venezuela firma acuerdos con dos empresas energéticas de Estados Unidos

Venezuela firma acuerdos con dos empresas energéticas de Estados Unidos

El gobierno de Venezuela firmó este jueves dos nuevos acuerdos en materia energética con las …