
El hallazgo de un fósil de dinosaurio en el desierto del Sahara, una estructura ósea que parece una gran cresta, llevó a confirmar un nuevo integrante de la familia de los espinosaurios: Spinosaurus mirabilisun depredador de colores llamativos que vivió lejos de las costas, en hábitats boscosos atravesados por ríos.
La investigación, realizada por un equipo de la Universidad de Chicago y publicada hoy en la revista Cienciadescribe la expedición, los dos huesos masivos recuperados, varias piezas dentales y la reconstrucción digital de un cráneo completo. En conjunto, estas evidencias permitieron identificar a Spinosaurus mirabilisla primera nueva especie de espinosaurio descrita en más de un siglo.
Los restos fósiles tienen alrededor de 95 millones de años y pertenecen al Cretácico medio. En esa época, el Sahara no era un desierto, sino un sistema cálido y húmedo formado por ríos, pantanos, bosques y lagos. Algunos paleontólogos comparan su fauna con la del Amazonas actual, un entorno donde convivían cocodrilos gigantes, peces enormes y dinosaurios adaptados a la vida en ambientes fluviales.
A partir de la cresta, los investigadores proponen que estaba cubierta de queratina y que probablemente exhibía colores intensos, curvándose hacia arriba como un estandarte. Los dientes que encajan en la reconstrucción muestran que la mandíbula inferior sobresalía ligeramente hacia afuera, una adaptación común entre los dinosaurios que comían peces porque funciona como una trampa eficaz para capturar presas resbalosas.
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