El País de España | La desesperada lucha de las madres de presos políticos en Venezuela: “No tienen misericordia, exigimos justicia” – AlbertoNews

El País de España | La desesperada lucha de las madres de presos políticos en Venezuela: “No tienen misericordia, exigimos justicia” – AlbertoNews

Yarelis Salas, de 39 años, madre del preso político Kevin Orozco, murió hace pocos días de un infarto en las afueras de la cárcel de Tocorón, a hora y media de Caracas, después de haber participado en una las varias vigilias organizadas en aquel recinto judicial por familiares para exigir una amnistía para todos los presos políticos en Venezuela. El periodista Ramón Centeno, otro excarcelado reciente, salió de prisión en silla de ruedas, aquejado por las duras condiciones de reclusión y el desarrollo varias dolencias no atendidas en la cárcel. Su madre, Omaira Navas, acaba de fallecer también de un accidente cerebrovascular. Había pasado cuatro años haciendo gestiones para conocer el paradero definitivo de su hijo. También ha muerto Carmen Dávila, de 90 años, madre del médico Jorge Yéspica, de 66, llevado a la cárcel a finales de 2024 en medio de una de las varias arremetidas legales del chavismo en contra de la oposición en estos meses.

El País

La excarcelación de prisioneros políticos de estos días ha liberado una energía indignada que llevaba tiempo represada en la calle en Venezuela. Toma algo de vuelo en la misma medida en la cual el gobierno de Delcy Rodríguez, que está procurando flexibilizar las cosas, las deja correr. Estudiantes y activistas civiles han dado los primeros pasos para reivindicar el derecho constitucional a la protesta, que se ha extinto en las calles en estos meses. En la Universidad Central de Venezuela, los estudiantes retaron directamente la gestión del chavismo con pancartas alusivas, y salieron a detener brevemente el tráfico para hacer sentir su malestar.

Las protestas para visibilizar el destino de miles de presos políticos caídos en desgracia en estos meses ganan algo de espacio. Los anuncios oficiales de excarcelaciones, que se materializan con enorme lentitud, no han traído alivio: causan una ansiedad descontrolada entre familiares y relacionados. También, una enorme irritación, en virtud de una disparidad de cifras que jamás ha sido explicada: el gobierno chavista anuncia 600 excarcelaciones; organizaciones vinculadas a las víctimas, como Justicia, Encuentro y Perdón, o el Foro Penal, tienen registradas 276.

Con la salida a la calle de los presos políticos, vienen consigo al remolque nuevos reportes de las durísimas condiciones de las cárceles del chavismo. Las historias circulan en el mundo de las familias y los amigos y multiplican la mortificación. Muchas madres y esposas de prisioneros políticos han pasado semanas y meses antes de saber del sitio de reclusión de sus seres queridos. El miedo a morir antes de ver liberados a los hijos presos, como les pasó a estas madres, se apodera de muchas familias.

Evelis Cano, de 49 años, madre del preso político Jack Tantak, de 31, se ha declarado “desesperada” y ha decidido encadenarse en uno de los barrotes de la denominada Zona 7, que alberga calabozos de la Policía Nacional Bolivariana, para suplicar por la liberación de su hijo. “Estoy dispuesta a morir”, exclama. “Quítense esos corazones de piedra”, grita a los policías que tutelan la protesta de los familiares. “No hay respuesta, puro silencio. Ustedes no tienen misericordia. Exigimos justicia. Todos acá son inocentes, ninguno es delincuente.”

El líder opositor Edmundo González Urrutia, que reivindica su victoria electoral en las elecciones presidenciales de 2024, afirmando tener en su poder las actas de votación que lo acredita, y cuyo yerno pasó un año en prisión con acusaciones de terrorismo y traición a la patria, ha declarado que las muertes de estas mujeres, madres de presos políticos, “son un daño irreversible que no vamos a normalizar. Sabemos de padres, madres, hijos, que esperan en las afueras de las cárceles y centros de reclusión por horas y días para saber de sus seres queridos, sin respuestas, sin información. Esa angustia tiene consecuencias. La persecución política se extiende a las familias, consume vidas y deja heridas que no se reparan con el tiempo.”

La situación de los presos políticos en Venezuela es un tema que está fuera de los espacios informativos y de opinión del país. Sobrevive como una demanda permanente en las redes sociales por parte de familiares, algunos partidos políticos y grupos de derechos humanos. Ocasionalmente, algún dirigente opositor puede pedir por la liberación de los presos políticos, o invocar la importancia de una ley de amnistía para abonar en la reconciliación nacional en algún espacio de opinión. Pero las terribles condiciones de prisión, la mortificación de los familiares, la muerte de relacionados, o la cantidad de personas que han sido llevadas a la cárcel en estos meses, son temas desterrados de la cotidianidad informativa local.

Esto hace posible que muchos ciudadanos que simpatizan con el chavismo, o muchas personas sencillas que no sean consumidores permanentes de noticias, tienen una manifiesta desconexión con esta realidad.

A pesar de las masivas excarcelaciones anunciadas por el gobierno de Delcy Rodríguez, en Venezuela todavía existen cerca de 644 presos políticos, la cifra más alta de la región. Según datos de varias organizaciones locales de derechos humanos, desde 2014 han muerto 25 prisioneros políticos en prisión, o bajo custodia del estado venezolano.

Si quieres recibir en tu celular esta y otras informaciones descarga Telegram, ingresa al link https://t.me/albertorodnews y dale click a +Unirme.

Alberto Noticias

Check Also

Cómo Trump contribuyó a que la Unión Europea e India alcanzaran «la madre de todos los acuerdos comerciales»

Cómo Trump contribuyó a que la Unión Europea e India alcanzaran «la madre de todos los acuerdos comerciales»

El primer ministro de India, Narendra Modi, en el centro, y los dirigentes europeos Ursula …