
Se han encontrado componentes de fabricantes alemanes en drones rusos que atacan ciudades en Ucrania. Así lo aseguran medios alemanes, que apuntan concretamente al nuevo dron Geran-5.
Primero la cadena ntv y luego otros medios alemanes dicen que, aparte de otros componentes extranjeros, han sido hallados transistores del fabricante alemán Infineon Technologies en un Geran-5. La información fue publicada en el portal War&Sanctions, gestionado por el servicio de inteligencia militar ucraniano HUR.
Transistores alemanes, especialmente demandados
Según War&Sanctions, la mayoría de los componentes extranjeros en armamento ruso proceden de Estados Unidos y China. En la categoría «Made in Germany» aparecen 137 componentes. Más de la mitad fueron hallados en drones; el resto, en misiles, radares, vehículos militares e incluso helicópteros.
Los componentes alemanes más utilizados son transistores —alrededor de 50 unidades—, además de bombas, inductores, generadores, condensadores, transformadores y baterías.
El fabricante alemán más citado es la empresa bávara Infineon Technologies: 58 de los 137 componentes, en su mayoría transistores, fueron instalados en drones. Otros componentes proceden de TDK Electronics, Würth Elektronik, Bosch y Pierburg, filial del consorcio Rheinmetall.
HUR: Rusia valora la calidad alemana
Un representante del HUR explica a DW que Rusia intenta reducir su dependencia de componentes occidentales en la producción de drones. Aun así, según el HUR, los fabricantes rusos no tienen prisa por sustituir la calidad alemana por alternativas chinas de menor calidad: «Los transistores de Infineon se utilizan en muchos electrodomésticos y productos de uso cotidiano, y aparentemente no hay problemas para obtener las cantidades necesarias».
De hecho, estos transistores pueden pedirse fácilmente en línea, incluso a través de eBay. El precio ronda los 29,90 dólares por cinco unidades. Algunos vendedores no envían directamente a Rusia, Bielorrusia o Kazajistán, pero las piezas pueden obtenerse a través de terceros países como Georgia o China.
El HUR sospecha que, en muchos casos, los transistores llegan directamente desde Alemania a través de empresas pantalla que ocultan la cadena real de suministro, o bien mediante contrabando por terceros países afines al Kremlin.
¿Cómo llegan los componentes a Rusia?
El profesor Viktor Winkler, experto alemán en política de sanciones, explica a DW que, desde 2022, las rutas indirectas a través de terceros países son menos frecuentes y que cada vez más envíos ilegales se organizan mediante empresas ficticias dentro de Alemania. Estas adquieren los productos y los exportan ilegalmente a Rusia eludiendo las sanciones.
Winkler califica estos casos como «jurídicamente graves, pero, en última instancia, aislados», especialmente en comparación con otros ámbitos más extendidos de evasión de sanciones, como el comercio de bienes de lujo.
Fabricantes: difícil controlar la reventa
Todos los fabricantes alemanes mencionados aseguran a DW que no suministran a Rusia y que cumplen las sanciones.
Infineon dice haber detenido todos los envíos a Rusia desde 2022 y subraya que produce unos 30.000 millones de chips al año, lo que dificulta controlar todo el ciclo de vida de sus productos. Por otro lado, subraya que, si tiene indicios concretos de desvíos hacia Rusia, suspende el suministro y coopera con las autoridades.
Por su parte, Rheinmetall indica que las bombas eléctricas Pierburg halladas en drones Geran-2 eran productos civiles fabricados en 2020 para el mercado de repuestos automotrices y que no tiene conocimiento de su exportación a Rusia.
Würth Elektronik también afirma haber cesado relaciones comerciales con Rusia en 2022 y subraya que sus componentes no están diseñados ni autorizados para uso militar. No obstante, reconoce que podrían utilizarse existencias anteriores a las sanciones.
Bosch asegura no mantener relaciones comerciales con Rusia ni Bielorrusia. También indica que una bomba mencionada en la web del HUR no es un producto Bosch y señala que existen falsificaciones en el mercado. En cuanto a un interruptor Bosch hallado en un dron Shahed-136, confirma que podría tratarse de un producto estándar vendido para múltiples aplicaciones civiles. También admite que puede haber importaciones paralelas desde países sin sanciones.
TDK Electronics explica haber detenido envíos a Rusia y cerrado su oficina en Moscú en 2023. Reconoce, sin embargo, que hay pequeños pedidos a distribuidores que no siempre pueden rastrearse hasta su uso final. Además, productos civiles como lavadoras, frigoríficos o automóviles podrían desmontarse y sus piezas reutilizarse con fines militares.
(sra/el)
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