
José Luis Rodríguez Zapatero ha acabado su apretada agenda caraqueña del viernes con un encuentro con un grupo de dirigentes de oposición minoritaria en la Embajada de España, bajo el auspicio del propio embajador, Álvaro Albacete. A la cabeza de los invitados a la legación acudió Henrique Caprilesexcandidato presidencial, que ha pasado del odio al amor político hacia el expresidente del gobierno español.
Junto a él Tomás Guanipaambos expulsados de Primero Justicia (PJ) por sus posiciones ultramoderadas y cercanas al régimen chavista, que les llevó incluso a participar en las elecciones fraudulentas del año pasado. Vicente Díazantiguo rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) y que forma parte del círculo político de Capriles, también acudió a la cita del embajador español, que fue nombrado hace más de un año gracias al apoyo que le otorgó el propio Zapatero. En ese momento, Albacete, sin experiencia como embajador en ningún país, fungía como jefe de despacho del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de Sumar.
La reunión con Zapatero también ha significado la rentré política de Enrique Márquez tras su liberación. El candidato de Centrados en la Gente se presentó como alternativa a la oposición democrática, cuyo abanderado, Edmundo González Urrutiaarrasó en las urnas. Ningún representante de la mayoritaria oposición real, encabezada por la líder democrática María Corina Machadoparticipó en el encuentro.
Márquez fue encarcelado en enero de 2025 y liberado en el primer grupo de excarceladosen paralelo a los cinco prisioneros con nacionalidad española y al dirigente nacional de la Plataforma Unitaria, Biagio Pilieri. Uno de sus principales defensores desde el exterior fue el presidente colombiano, Gustavo Petroaliado cercano a Nicolás Maduroal menos hasta su captura por los Delta Force estadounidenses.
A la embajada española también acudió Antonio Ecarride la Alianza Lápiz, y Stalin González, uno de los líderes de Un Nuevo Tiempo (UNT), aliado de Capriles en el Parlamento. Ecarri, pese a varias discusiones internas, ha estrechado sus lazos políticos con este grupo, aunque su cercanía con Zapatero viene desde hace años, tanto como para convertirle, junto a Timoteo Zambranoen su principal operador en Caracas.
Estos diputados forman parte del minibloque de no chavistas en la Asamblea Nacional, donde a toda velocidad se aprobará este próximo martes la Ley de Amnistía. Apenas 28 escaños de 284 y con ayuda extra, ya que el chavismo decidió forzar la entrada de algunos de ellos en el hemiciclo para contar con una oposición a la medida, en busca de la legitimidad imposible.
Una jornada redonda para Zapatero más de año y medio después de que viviera en primera línea el mayor fraude de la historia de América Latina y de que jamás levantara su voz para criticarlo. Los tres Rodríguez se reencontraron horas antes en uno de los salones del Palacio de Miraflores, presidido por una pintura de Simón Bolívar, el libertador.
Y pese a la gran contradicción de sus palabras, y con el expresidente español sentado a su lado, Delcy reiteró que la política en Venezuela debe ser «nacionalizada con V mayúscula para impulsar soluciones propias»según desvelaron los canales oficialistas.
El mismo sistema de propaganda que ensalzó el «papel trascendental» de Zapatero en otros diálogos montados por el poder bolivariano, pese a que todos resultaron un fracaso para el país. El chavismo ha usado una y otra vez los diálogos para ganar tiempo y mantenerse en el poder, dividir a la oposición y desesperanzar a la sociedad venezolana.
Nada más comenzar su ronda de reuniones, el exlíder del PSOE aseguró que estaba ante «el mejor ambiente de los últimos díasen muy poco tiempo después de muchos años muy difíciles».
Zapatero mantuvo una primera reunión con familiares beneficiados de las liberaciones chavistas, lo que aprovechó para alabar la velocidad a la que avanza la Ley de Amnistía. «Es muy amplia y se va a cumplir, no tengo ninguna duda», subrayó, pese a las dudas surgidas este viernes tras conocerse por primera vez los 13 artículos que la componen.
De esta forma, Zapatero ha acudido a la llamada de los hermanos Rodríguez dada su «experiencia en la promoción del diálogo»según su oficina, pero no ha estado inactivo, ni mucho menos, desde el histórico 3 de enero: el expresidente ha actuado como principal operador internacional para el atornillamiento en el poder de Delcy Rodríguezelegida por Washington para liderar la etapa de estabilidad y recuperación antes del inicio de una transición democrática.
«Siempre lo he dicho: donde está Zapatero no puede haber nada bueno. Durante años ha sido un gestor de los intereses de la dictadura. Lo que debe hacer es garantizar es que se cumpla una transición a la democracia y no que se recicle el madurismo», denunció desde el exilio Julio Borgeslíder de Primero Justicia.
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