

El pasado domingo finalmente fueron entregados los restos de Camilo Torres Restrepo, el denominado ‘cura guerrillero’. Después de la identificación correspondiente, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) dio el cuerpo, al cual se le rindió un homenaje por el 60 aniversario de su muerte.
Torres Restrepo fue un ícono de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, además de ser uno de los autores de la Teología de la Liberación de América Latina y el fundador de la rama de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia, con sede en Bogotá.
El sacerdote, que “será inhumado en el osario bóveda 01 ubicado en el interior de la capilla Cristo Maestro” de la Universidad -según dijo un funcionario-, murió el 15 de febrero de 1966 durante su primer combate contra el Ejército en Patio Cemento.
Los restos de Torres fueron hallados por el ELN el pasado 22 de enero, una noticia que fue ratificada a medias por el Instituto de Medicina Legal, encargado de hacer los análisis forenses para determinar si se trataba del cura.
Más allá de que su figura es controvertida por desempeñar un rol activo como insurgente a pesar de ser un hombre religioso, las autoridades de Colombia y las universitarias garantizaron un trato honrado para Torres Restrepo.
Por un lado, el presidente Gustavo Petro dijo que “será respetado y depositado con honores”; en tanto la vicerrectora de la Universidad Nacional, Carolina Jiménez, apuntó que “el valor y significado” del difunto son “innegables” y la semana pasada expresó su deseo de que repose en la capilla del campus.
El proceso de identificación
La directora de la UBPD, Luz Janeth Forero, detalló en una conferencia brindada este lunes 16 de febrero que los restos de Torres Restrepo fueron sometidos a dos años y medio de proceso para determinar si efectivamente se trataba de él.
“La evaluación y conciliación de toda la información contextual, histórica y forense, así como los análisis genéticos, nos permiten concluir con certeza su identificación”, dijo Forero en Bogotá.
La directora agregó que en el procedimiento debieron reconstruir los hechos ocurridos en 1966, en el departamento de Santander, durante la lucha en la que el ‘cura guerrillero’ combatió.
La investigación comenzó en 2019 y se avanzó robustamente en los últimos dos años gracias a un equipo interdisciplinario que “analizó archivos de la Justicia penal militar, fuentes documentales y testimonios sobre el operativo” en el que Torres falleció.
El cuerpo, tal había develado una fuente militar, había sido trasladado en 1969 al pabellón militar del cementerio Campo Hermoso de Bucaramanga. A raíz de esa información, en junio de 2024 hubo una intervención en el lugar y se recuperó una urna con características similares a las dadas por la fuente militar.
“Uno de los cuerpos hallados presentó concordancia preliminar con el perfil biológico del sacerdote, así como con las lesiones consignadas en el acta de levantamiento del cadáver de 1966”, explicó Forero.
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Todo el tratamiento incluyó análisis de individualización, reasociación de estructuras óseas, estudios genéticos y otro paso desarrollado en Texas para orientar la selección de material con mayor contenido de ADN.
Tras todo estos movimientos, en enero de 2026 se reportó coincidencia genética con el perfil de Calisto Torres, el padre del sacerdote.
¿Quién fue el ‘cura guerrillero’?
Camilo Torres Restrepo, quien trascendió el mito como el sacerdote combatiente del ELN, fue sociólogo y el precursor de la Teología de la Liberación en América Latina. Su figura, más allá de estar vinculada con los guerrilleros, cuenta con un escaso recorrido en el campo de batalla: apenas combatió en Patio Cemento, departamento de Santander, el 15 de febrero de 1966, día en el que murió.
Originario de una familia de buena cuna de Bogotá, nació el 3 de febrero de 1929 y se graduó como licenciado en ciencias sociales en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, tras recibir la ordenación sacerdotal.
Apenas con 37 años, Torres tuvo una influencia trascendental “en el desarrollo de las ideas que pueden mover los procesos de transformación en el país, en la construcción de la unidad de todos los sectores sociales, políticos, culturales y ambientales”, tal contó a la agencia EFE el historiador y analista político Carlos Medina Gallego, quien escribió el libro ‘Camilo Torres Restrepo. El Frente Unido y Amor Eficaz, mensajes para el Siglo XXI’.
“El concepto del ‘amor eficaz’ que recoge el pensamiento del sacerdote es uno de los más importantes en la construcción del compromiso social y político de los cristianos, un amor que se expresa básicamente en la lucha social, en la lucha política, en el compromiso por el cambio”, dice Medina.
El cura se afilió a las filas del ELN a finales de 1965, en una época donde esta organización era de orientación marxista-leninista y no tenía una vinculación tan estrecha con el narcotráfico.
“Su nombre constituye una carga mayor porque el ELN se ha transformado y articulado a fenómenos como el narcotráfico, la minería ilegal y el secuestro”, resalta Medina, autor de dos libros referidos al grupo guerrillero.
Tras su muerte en combate, el Ejército ocultó su cuerpo y su sepultura para evitar que Torres Restrepo se convirtiera en un ícono revolucionario, algo que aún así sucedió para la izquierda de Colombia.
Con EFE
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