{"id":32695,"date":"2025-06-21T21:09:34","date_gmt":"2025-06-22T01:09:34","guid":{"rendered":"https:\/\/noticiasveraces.com\/?p=32695"},"modified":"2025-06-21T21:09:34","modified_gmt":"2025-06-22T01:09:34","slug":"perfeccion-toxica-en-instagram-naturalidad-calculada-en-tiktok-la-trampa-estetica-que-asfixia-a-las-chicas-tecnologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticiasveraces.com\/?p=32695","title":{"rendered":"Perfecci\u00f3n t\u00f3xica en Instagram, naturalidad calculada en TikTok: la trampa est\u00e9tica que asfixia a las chicas | Tecnolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p> \n<\/p>\n<div data-dtm-region=\"articulo_cuerpo\">\n<p class=\"\">\u201cNunca me hubiera parado a pensar que mis compa\u00f1eras se sent\u00edan as\u00ed en las redes sociales\u201d, dispara Rafael Ignacio Ojeda, estudiante de 20 a\u00f1os de Relaciones Internacionales en el Wheaton College en Massachusetts. La confesi\u00f3n llega despu\u00e9s de escuchar hablar a sus compa\u00f1eras sobre su relaci\u00f3n con Instagram. \u201cA m\u00ed el algoritmo me atormenta con chicos musculosos y me anima a ser valiente y a invertir en criptomonedas, pero no a sentirme mal por no tener los cuadraditos de tal o cual fulano\u201d, a\u00f1ade. <\/p>\n<aside class=\"a_ei\">\n<header class=\"a_ei_h _db\">M\u00e1s informaci\u00f3n<\/header>\n<\/aside>\n<p class=\"\">\u201cYo la verdad es que en Instagram sufro una presi\u00f3n est\u00e9tica terrible\u201d, cuenta Amparo Willi, 20 a\u00f1os, estudiante de segundo de Relaciones P\u00fablicas en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE). \u201cAntes de publicar una foto la tengo guardada en borradores unas cuantas semanas y cuando me decido a subirla se la env\u00edo a cinco amigas para que me digan si la subo o no. Y aun con todo, una vez que la subo, la miro siete mil veces para ver si realmente salgo bien\u201d. Su estrategia para publicar contenido en su cuenta personal de Instagram es tan profesional como la de una empresa: se fija en el d\u00eda de la semana y la hora d\u00f3nde cree que va a recibir m\u00e1s me gusta. \u201cTikTok es un poco m\u00e1s relajado: hago un v\u00eddeo, y si me gusta, lo subo y ya est\u00e1. No lo pienso tanto. Aunque me tiene que gustar, \u00bfeh?\u201d, a\u00f1ade. <\/p>\n<p class=\"\">Las j\u00f3venes publican un contenido totalmente diferente en Instagram y en TikTok. Mientras que Instagram se ha convertido en una red donde mostrarse perfectas, TikTok es el espacio para presentarse \u201cnaturales\u201d, \u201csin filtros\u201d, \u201caut\u00e9nticas\u201d. En l\u00edneas generales, mantienen una relaci\u00f3n m\u00e1s t\u00f3xica con Instagram: publican poco contenido, dudan mucho sobre qu\u00e9 colgar y les genera inseguridad y ansiedad. Y eso que el perfil de Instagram acostumbra a ser privado, mientras que el de TikTok es abierto. \u00bfPor qu\u00e9 esta doble vara de medir? <\/p>\n<h3 class=\"\">El c\u00f3digo de la autenticidad <\/h3>\n<p class=\"\">\u00abTiktok es la plataforma del <i>compromiso<\/i>. No se busca construir una gran comunidad de seguidores, sino generar conversaci\u00f3n. Subirse a una tendencia. Por ejemplo, ahora el audio de moda es uno de una canci\u00f3n que dice algo as\u00ed como <u>\u201cla puta madre que nos pari\u00f3\u201d<\/u> y se usa para mostrar actividades a las que nos apuntamos pensando que ir\u00e1n bien, pero acaban saliendo mal. Como por ejemplo un taller de cer\u00e1mica para relajarte mientras haces una taza y salir de los nervios y con las manos vac\u00edas. No tiene ning\u00fan sentido que la cuenta de TikTok sea privada, porque la gente que crea este tipo de contenido busca que la vean\u201d, explica la especialista en cultura de internet Janira Planes. \u201cEn Instagram est\u00e1 todo el mundo: padres, amigos, colegas de trabajo, de universidad, etc\u00e9tera, y ah\u00ed te sientes m\u00e1s juzgado, de manera que es l\u00f3gico que quieras dar una imagen m\u00e1s producida. En TikTok no sientes esa fiscalizaci\u00f3n\u201d, a\u00f1ade. Ya lo dec\u00eda McLuhan: \u201cEl medio es el mensaje\u201d. <\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img alt=\"El estudiante Georgina Pilgrim fotografi\u00f3 en el vecindario de Les Corts en Barcelona.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ISN33NTXHFGC7POR2FOT4PZEDA.jpg?auth=e4ededffc60599c1f906f97591ea9489c91bc690496195b4fa1cc520ca66b54b&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ISN33NTXHFGC7POR2FOT4PZEDA.jpg?auth=e4ededffc60599c1f906f97591ea9489c91bc690496195b4fa1cc520ca66b54b&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ISN33NTXHFGC7POR2FOT4PZEDA.jpg?auth=e4ededffc60599c1f906f97591ea9489c91bc690496195b4fa1cc520ca66b54b&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ISN33NTXHFGC7POR2FOT4PZEDA.jpg?auth=e4ededffc60599c1f906f97591ea9489c91bc690496195b4fa1cc520ca66b54b&amp;width=1960 1960w\" width=\"414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ISN33NTXHFGC7POR2FOT4PZEDA.jpg?auth=e4ededffc60599c1f906f97591ea9489c91bc690496195b4fa1cc520ca66b54b&amp;width=414\" loading=\"lazy\"\/><svg aria-hidden=\"true\" class=\"icon_multimedia_ampliar | _pa a_m_i a_m_i-a _dn\" viewbox=\"0 0 40 40\"><use xlink:href=\"#svg-ampliar\"\/><\/svg><\/span><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><span>El estudiante Georgina Pilgrim fotografi\u00f3 en el vecindario de Les Corts en Barcelona.<\/span><span class=\"a_m_m\">Massimiliano Minocri<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">TikTok se presenta al mundo como una plataforma desenfadada que \u201ctiene la misi\u00f3n de potenciar la creatividad y brindar alegr\u00eda\u201d. Pero \u00bfse puede ser aut\u00e9ntico cuando hay una c\u00e1mara delante? \u201cTikTok te permite ser m\u00e1s desestructurado, pero igualmente se usan filtros de belleza y las cosas se graban mil veces\u201d, reconoce Willi. \u201cEs espont\u00e1neo pero entre comillas. Nadie sube la primera toma que hace. Yo estoy haciendo un v\u00eddeo de un d\u00eda conmigo en Barcelona y pongo fotos de d\u00edas distintos. Es todo una farsa, pero estamos todos enganchados y nos comunicamos as\u00ed\u201d, reconoce. \u201cEs una autenticidad estudiada. Un c\u00f3digo asociado a la plataforma. El c\u00f3digo de la autenticidad, pero s\u00ed que hay la voluntad de ser m\u00e1s transparente, m\u00e1s natural. Es un tema complicado y habr\u00eda que mirar cada perfil, pero, en l\u00edneas generales, s\u00ed que se busca compartir problemas reales o mostrar lo que hay detr\u00e1s de c\u00e1mara. Sin duda, es m\u00e1s relajado\u201d, a\u00f1ade Planes.<\/p>\n<p class=\"\">Hace tiempo que Instagram lidia con problemas de reputaci\u00f3n al ser una empresa asociada a la promoci\u00f3n de vidas idealizadas y est\u00e1ndares de belleza imposibles. En 2021, la extrabajadora de Facebook, Frances Haugen, filtr\u00f3 al Washington Post documentaci\u00f3n interna de Meta para demostrar que los ejecutivos de la compa\u00f1\u00eda sab\u00edan los da\u00f1os que Instagram causaba entre las j\u00f3venes. El 32% de las adolescentes dijeron que tras navegar en la plataforma se sent\u00edan peor con su cuerpo. \u201cLas comparaciones en Instagram pueden cambiar la forma en que las mujeres se ven y se describen a s\u00ed mismas\u201d, pod\u00eda leerse en <u>una de las <\/u><i><u>toboganes<\/u><\/i><u>  de la compa\u00f1\u00eda<\/u>. Pese a todo, la red no deja de crecer: es la segunda m\u00e1s usada en Espa\u00f1a y la principal para relacionarse con <i>influenciadores <\/i>y marcas, seg\u00fan se desprende del <u>\u00faltimo informe sobre redes sociales<\/u> Elaborado por IAB Espa\u00f1a. <\/p>\n<h3 class=\"\">Desn\u00fadate o falla <\/h3>\n<p class=\"\">Para huir de estas din\u00e1micas que comprometen su salud mental, algunas j\u00f3venes se las ingenian para limitar el n\u00famero de personas que ven sus fotos: crean c\u00edrculos de amigos, hacen cuentas B, eliminan seguidores que no conocen o pasan a otras plataformas como BeReal o TikTok. \u201cHace unos a\u00f1os sub\u00eda much\u00edsimo contenido a Instagram. Todo ten\u00eda una sola finalidad: que mis amigos vieran que hac\u00eda planes, que me iba de viaje, que ten\u00eda muchos amigos, etc. En resumen, publicaba para que los dem\u00e1s lo vieran y pensaran que ten\u00eda una vida de pel\u00edcula\u201d, cuenta Georgina Panella, estudiante de Comunicaci\u00f3n en la Universitat Ramon Lull. <\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img alt=\"Una adolescente acostada en la cama mirando su tel\u00e9fono m\u00f3vil.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MDQTNGX7VVFIJE6QF6662P5K2Y.jpg?auth=a531816a78f54fd9bc09416cf5dd4be2fbdbe4628e59cd8e902f9d985e6e9e7b&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MDQTNGX7VVFIJE6QF6662P5K2Y.jpg?auth=a531816a78f54fd9bc09416cf5dd4be2fbdbe4628e59cd8e902f9d985e6e9e7b&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MDQTNGX7VVFIJE6QF6662P5K2Y.jpg?auth=a531816a78f54fd9bc09416cf5dd4be2fbdbe4628e59cd8e902f9d985e6e9e7b&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MDQTNGX7VVFIJE6QF6662P5K2Y.jpg?auth=a531816a78f54fd9bc09416cf5dd4be2fbdbe4628e59cd8e902f9d985e6e9e7b&amp;width=1960 1960w\" width=\"414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MDQTNGX7VVFIJE6QF6662P5K2Y.jpg?auth=a531816a78f54fd9bc09416cf5dd4be2fbdbe4628e59cd8e902f9d985e6e9e7b&amp;width=414\" loading=\"lazy\"\/><svg aria-hidden=\"true\" class=\"icon_multimedia_ampliar | _pa a_m_i a_m_i-a _dn\" viewbox=\"0 0 40 40\"><use xlink:href=\"#svg-ampliar\"\/><\/svg><\/span><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><span>Una adolescente acostada en la cama mirando su tel\u00e9fono m\u00f3vil.<\/span><span class=\"a_m_m\">Nick David (Getty Images)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">\u201cHace menos de un a\u00f1o elimin\u00e9 a la mitad de mis seguidores porque me di cuenta de que no ten\u00eda ninguna necesidad de saber cosas de personas que ni conoc\u00eda y tampoco quer\u00eda que ellas supieran de m\u00ed. En el instituto, la gente popular era la que ten\u00eda 1.000 seguidores, porque se supon\u00eda que tambi\u00e9n ten\u00edan muchos amigos. Tambi\u00e9n necesitaba conseguir un m\u00ednimo de 100 me gusta para sentirme validada. Ahora esto ha cambiado: he eliminado seguidores y he desactivado la opci\u00f3n de \u2018recuento de <i>gustos<\/i>\u2019, y ya casi ni interact\u00fao en la aplicaci\u00f3n. Poco a poco Instagram ha ido perdiendo relevancia en mi vida, mientras que TikTok la ha ido ganando\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p class=\"\">Muchas j\u00f3venes, sin embargo, siguen atrapadas en el algoritmo y la acumulaci\u00f3n de seguidores y me gusta. \u201cSiento la presi\u00f3n est\u00e9tica en ambas plataformas, pero en Instagram es mil veces peor. Una foto de un paisaje en mi <i>alimentar <\/i>puede tener unos 250 me gusta, pero en ba\u00f1ador alcanza f\u00e1cil m\u00e1s de 700. S\u00e9 lo que le gusta a la gente y como quiero esa validaci\u00f3n externa, pongo fotos en ba\u00f1ador\u201d, explica Willi. Todas las j\u00f3venes sufren la presi\u00f3n est\u00e9tica, pero no todas la viven de la misma manera. \u201cEsto va a depender de d\u00f3nde hayan colocado la autoestima a lo largo de su vida\u201d, apunta la psic\u00f3loga Laura Esquinas. \u201cCuanto m\u00e1s hayan construido su imagen y autoestima en funci\u00f3n al juicio externo, m\u00e1s vulnerables ser\u00e1n a los seguidores y me gusta\u201d. <\/p>\n<p class=\"\">Lo que le gusta a la gente es tambi\u00e9n lo que les muestra el algoritmo. La Red Europea de Periodismo de Datos y la fundaci\u00f3n AlgorithmWatch demostraron en un <u>experimento<\/u> de 2020 que a pesar de que \u201csolo\u201d una quinta parte de las im\u00e1genes que se publican en Instagram son de personas en ba\u00f1ador o ropa interior, estas publicaciones se muestran con mayor frecuencia. M\u00e1s a\u00fan en el caso de las mujeres: las fotograf\u00edas de chicas en ropa interior son un 54% m\u00e1s propensas a ser mostradas, mientras que las de chicos con el torso descubierto lo son un 28%. Desn\u00fadate o falla: ese es el mensaje que las j\u00f3venes reciben por parte de Instagram. <\/p>\n<h3 class=\"\">Educaci\u00f3n algor\u00edtmica <\/h3>\n<p class=\"\">El primer paso para salir del pozo sin fondo en el que puede convertirse el algoritmo de Instagram o TikTok, es reconocer el problema. \u201cAntes de subir cualquier contenido, las j\u00f3venes tendr\u00edan que pensar que quieren conseguir. Si lo hacen para conectar, comunicar, divertirse o buscan validaci\u00f3n externa. Si siempre que suben contenido es para buscar validaci\u00f3n externa, la autoestima est\u00e1 puesta fuera y necesitar\u00e1n un acompa\u00f1amiento terap\u00e9utico para cambiar ese patr\u00f3n\u201d, apunta Esquinas. <\/p>\n<p class=\"\">Para reconocer ese patr\u00f3n, se necesita cierto grado de madurez. Pero muchas j\u00f3venes acceden a las redes cuando a\u00fan no han formado su personalidad. Para las adolescentes de entre 12 y 18 a\u00f1os, tanto Instagram como TikTok son plataformas neutrales que no tienen impacto sobre su comportamiento. Para estas j\u00f3venes, las redes sociales son simplemente canales de expresi\u00f3n y socializaci\u00f3n, seg\u00fan se desprende de un estudio acad\u00e9mico publicado recientemente en la <i><u>Revista de Comunicaci\u00f3n<\/u><\/i>. <\/p>\n<p class=\"\">\u201cLas adolescentes perciben las redes sociales como inocuas y lo peor es que las familias tambi\u00e9n\u201d, explica M\u00f2nika Jim\u00e9nez-Morales, doctora en Comunicaci\u00f3n, profesora de la Universitat Pompeu Fabra y una de las coautoras del estudio. \u201cSin embargo, te explican que all\u00ed encuentran contenido que las prepara para la vida social. Aprenden a maquillarse, cuidarse, vestirse, etc., as\u00ed como el comportamiento a tener con los chicos. Es muy importante que las familias sepan qu\u00e9 contenidos consumen los adolescentes y qu\u00e9 contenidos suben, y que se hable de ello de manera reflexiva en casa. Prohibir no es la soluci\u00f3n, hay que educar en el uso\u201d, a\u00f1ade. <\/p>\n<p class=\"\">\u201cLos j\u00f3venes somos todos prisioneros de las redes sociales, a pesar de saber el impacto nocivo que tiene en nuestra salud mental\u201d, explica Willi. \u201cClaro que s\u00e9 que no me hace bien pasar horas y horas en Instagram y que no es normal dedicar tanto tiempo al contenido que subo en mi <i>alimentar<\/i>pero me da mucho <i>Fomo <\/i>estar fuera. Los de mi generaci\u00f3n sentimos la necesidad de compartir lo que estamos haciendo y ver lo que hacen los otros. Soy muy consciente del da\u00f1o que me hace Instagram y ojal\u00e1 todos abandon\u00e1ramos la plataforma. Pero esto no va a pasar y yo sola soy incapaz de dejarla\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cSi algo me sigue afectando, es el tema de las notificaciones\u201d, apunta Panella, quien ha reducido a la mitad el n\u00famero de seguidores en Instagram, ha desactivado los <i>me gusta <\/i>y cada vez pasa menos tiempo en la plataforma. \u201cEsa sensaci\u00f3n de urgencia cuando suena el <i>pepita<\/i> del mensaje, especialmente si es una foto que se borra al verla o un audio clave en el grupo. Si no lo veo al momento, siento que me pierdo el contexto, como si llegara tarde a una conversaci\u00f3n que avanza sin m\u00ed\u201d, concluye.<\/p>\n<\/div>\n<p><script async src=\"\/\/www.tiktok.com\/embed.js\"><\/script><br \/>\n<br \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNunca me hubiera parado a pensar que mis compa\u00f1eras se sent\u00edan as\u00ed en las redes sociales\u201d, dispara Rafael Ignacio Ojeda, estudiante de 20 a\u00f1os de Relaciones Internacionales en el Wheaton College en Massachusetts. 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